miércoles, 27 de agosto de 2008

Siete

Eran las tres y media de la tarde de un caluroso día de agosto, yo tomaba tranquílamente el sol con mi hermana mientras mis padres preparaban el aperitivo. Llevábamos casi una semana en la playa, y ese día habíamos salido a dar un paseo en el barco de unos amigos. Todo parecía en su sitio; el sol brillaba, el mar estaba tranquilo, el viento nos refugiaba ligeramente del calor...
...hasta que el móvil sonó...
A día de hoy sigo maldeciendo aquel estridente tono que nos hizo levantar a todos la cabeza y distraernos de nuestra tranquilidad... todo era perfecto, las vacaciones soñadas por cualquier persona... pero en un segundo todo terminó.
Mamá estalló entre sollozos mientras mi padre golpeaba impotente la mesa en la que definitivamente, ya no tomaríamos ningún aperitivo...

Chicas, vuestro primo ha muerto en un accidente de circulación.

Y sin darnos cuenta... ya van siete años sin ti.
Siete años en los que nada ni nadie ha conseguido llenar tu vacío... siete años en los que hemos tenido que sacar fuerzas de donde fuera para seguir adelante sin derrumbarnos; en la boda de tu hermano, en la graduación de tu hermana, en el bautizo del sobrino que lleva tu nombre... en todas las comidas familiares que con el tiempo han terminado por desaparecer... porque a nadie le gusta ver un hueco vacío en la mesa, ni notar que tu moto, tu cruel verdugo, ya no está aparcada en la entrada como solía estarlo siempre.

Para ninguno de nosotros volverá a ser lo mismo subirse a un coche, girar la llave en el contacto, abrocharse el cinturón, meter una marcha, pisar el acelerador... porque tú vas a estar siempre presente en cada uno de esos gestos.

El año que viene ya serán ocho, y al que viene nueve, y al siguiente diez... pero por mucho que estos años hayan borrado las marcas del asfalto, nada conseguirá borrarte a ti.


Nur (a veces viene bien saltarse el guión para recordarle a la gente que somos mortales; las vacaciones ya han pasado y quizás esto llegue tarde... pero no importa, toda precaución es poca...)

Abróchate a la vida.

11 Comments:

Kris said...

:____(

Me abrocho siempre, pero me da miedo quedarme dormida.. Y la gente asustada por los aviones!

Anónimo said...

Esto me ha traido el triste recuerdo, de aquel dia de verano esperando a mi amiga del alma Esbel ( hace ya 20 anos), estaba empezando a molestarme por su retraso, teniamos tantos planes. Nunca llego. Aun aveces ciertas cosas me la recuerdan.
La imprudencia nos quito grandes momentos, estoy segura. Si tuviesemos una segunda oportunidad...imposible. Montse

Sandra said...

Qué triste y real lo que has escrito...
Me has hecho llorar, pero no con los ojos, sino con el corazón.
Sé fuerte.

Un besazo.

Anónimo said...

Lo siento mucho Nur,




Pitufa422

Anónimo said...

Nur yo no suelo escribirte comentarios, aunque siempre te leo, pero hoy tenía que hacerlo, siento mucho lo que te pasó a mi me pasó algo muy parecido también con mi primo, de eso hace ya más de trece años, yo era pequeña y no entendía lo que pasaba pero yo le sigo echando de menos aunque solo le haya visto durante menos de dos años.
Te deseo mucho ánimo Nur.

Un beso.


Patricia

Auri said...

:(

Es horrible... Guille todavía tiene que ir al quiropráctico y ya han pasado cinco meses desde que tuvo el accidente, al menos él pudo contarlo.

A mi cada vez me da más miedo la carretera...

Un beso preciosa

Anónimo said...

Hola, te escribí alguna vez, pero de eso ya hace bastante...
Pero hoy me dispongo a escribirte de nuevo; lo que te pasó es horroroso, te lo digo por experiencia propia... Sé lo que es estar perfectamente sin preocupaciones y de repente que te llegue una notia tan terrible...
Lo siento muchísimo, y respecto a lo que dices de que no puedes olvidarlo... Sinceramente, no debes. Pase lo que pase las personas que ya no están con nosotros, permanecerán en nuestra mente y corazón siempre. De ese modo, los mantendremos vivos.


Un beso, guapa.

sRta. roCk&roLL said...

Lo siento, de verdad. Lo cierto, es que no me ha pasado nunca, pero debe de ser horrible.

Espero que la herida aunque no haya cerrado, duela cada vez menos y que el recuerdo que te quedo sea muy feliz

un beso enorme!

maRiina

mar said...

Desde que murio mi padre hace 10 años y al mes siguiente mi cuñado, no he dejado de pensar que Dios, o quien sea que esté por ahi arriba en un lugar mejor,se termina llevando a los que valen de verdad, a los que no merecen estar en un mundo como este. ¿Consuelo de tontos? creeme que no es asi, porque se van fisicamente pero dejan su alma repartida en cada uno de los que nos quedamos echandolos de menos, recordandolos, haciendose así notar con nosotros, dia tras dia...año tras año.

Besos!!

mar said...

Desde que murio mi padre hace 10 años y al mes siguiente mi cuñado, no he dejado de pensar que Dios, o quien sea que esté por ahi arriba en un lugar mejor,se termina llevando a los que valen de verdad, a los que no merecen estar en un mundo como este. ¿Consuelo de tontos? creeme que no es asi, porque se van fisicamente pero dejan su alma repartida en cada uno de los que nos quedamos echandolos de menos, recordandolos, haciendose así notar con nosotros, dia tras dia...año tras año.

Besos!!

Anónimo said...

La muerte siempre es un mazazo; la impotencia más absoluta y lo único verdaderamente irreparable; pero es que, además así, de pronto y en alguien muy joven.................
El mozo de mi hermana se mató en un coche hace veinte años, ella nunca ha vuelto a ser la misma.
Abróchate a la vida y piensa en la de los demás cuando conduzcas.
Lo siento mucho.