jueves, 16 de julio de 2009

Funerales de blanco


Mis pies avanzan lentamente por el camino de tierra que me marca el rumbo; quizás no ha sido la mejor decisión llevar mis zapatos negros de tacón grueso, pero los necesitaba para estar a la altura de las circunstancias. Me fijo en ellos porque llevo la cabeza gacha, para que nadie pueda ver las lágrimas de mis ojos, aunque están detrás de mis inseparables gafas de sol su recorrido por mi mejilla es fácilmente visible; me basta con seguirle los pasos al chico que llevo delante, o a cualquiera de las demás personas para no perder el rumbo, así que mirar adelante ahora mismo es lo de menos... y es que hoy, tanto ellos como yo, avanzamos por el camino cargando sobre nuestros hombros el ataúd de cuatro amigos que nos dejan; un ataúd demasiado grande, y que pesa demasiado para cualquiera.


No sólo es un ataúd lleno de recuerdos, risas y llantos; no sólo es un ataúd con cuatro cuerpos abandonados injustamente... ahí dentro, descansan los restos de una era entera que nos ha unido a todos los que cargamos esa caja a hombros y que tantas cosas nos ha dado. Por eso estamos aquí, porque esta responsabilidad venía con el cargo que decidí ocupar y aunque algunos lo asuman con peores pulgas, todos estamos de acuerdo en que es el momento de rendir homenaje a los que se van y trazar una línea tras la que cada uno decidirá si quiere seguir o no.
Todavía me cuesta creer que sean los cuerpos de Gonzalo, Silvia, Kike y Nelson los que llevamos... y aunque, tampoco hace falta engañarnos, algunos nos duelen más que otros, sus cuatro tragedias han venido de la mano y las han hecho a cada cuál, más dura...
El agente de color que entró en la comisaría prometiendo aportar un aire fresco a "la patrulla basura" se marcha antes de que nos haya dado tiempo a conocerle de verdad... aunque quizás así, recordaremos de él sólo los buenos momentos y las risas.
Kike, el primero que defendió el papel de los homosexuales dentro de la serie, no hay que olvidarlo, deja coja a una pandilla hasta ahora inseparable, que necesitaba de su ironía y su sarcasmo para tirar adelante... y sobretodo, deja cojo su mejor amigo, que ya se quitó la careta de tipo duro en su día... y de bien seguro, después de esto, no podrá volver a ponérsela más...
Silvia se marcha dejando desolada a toda la comisaría... Padre, sobrina, cuñado, ex-marido, múltiples amigos y ex-concuñada y ahora esposa... porque sin ella el colectivo de las Pepsi se queda huérfano, y los demás, nos quedamos sin nuestra pelirroja de los desequilibrios emocionales favorita... sin la doctora Castro que tenía una respuesta para todo y una sonrisa que a pesar de que tardara en salir, siempre arreglaba algo.
Por último... Gonzalo nos deja sin haber podido enseñarnos todo de lo que es capaz... sin haber podido lucir esa corbata naranja a juego con el vestido de Rita en el baile de la boda y sin haber podido luchar para que eso saliera adelante. El "ritmo" de su corazón se paró mientras la abrazaba... y aunque algunos hayan tachado de cobarde su actitud ante el disparo, yo no puedo encontrar nada más heroico que intentar evitar que aquellos que te rodean sufran por algo que tú sabes bien que ya no tiene remedio.

Y son esa clase de heroicidades... ofrecerse a salir a buscar un rifle protegidos on un ligero escudo metálico, guiar tu propia operación en una bodega a oscuras o asegurarte hasta el último minuto de que la gente a quien quieras no sufra más de lo necesario... las que aligeran el peso y me hacen sostener la caja con orgullo y delicadez... parece que ya casi puedo levantar la vista sin miedo y observar que a los lados del camino cada vez hay más y más gente... A algunos les conozco, a otros no, otros parecen conocerme pero entienden que no es el mejor momento para presentaciones.
El camino se acerca a su fin y tras hacer el esfuerzo de subir la última cuesta, puedo contemplar el escenario de ese homenaje que tanto se merecen, todo está ya listo; las flores, las banderas, las medallas póstumas... así que todos entendemos que nuestro papel termina aquí y es hora de pasar a un segundo plano y dejar que sean ellos los protagonistas. Me doy la vuelta con la cabeza gacha, otra vez y me dispongo a retirarme con el resto de la gente... pero algo me llama la atención; a lo lejos, detrás de todos los asistentes hay una pareja apoyada en un árbol... él, vestido de traje y con gafas de sol, la rodea a con sus brazos dejando que se apoye en su cuerpo... ella, con la melena rubia recogida a un lado y luciendo un bonito vestido de tonos verdosos ladea su cabeza para apoyarla en su pecho. Ambos parecen destrozados y buscan consuelo el uno en el otro, pero no parecen querer venir a compartirlo con nadie más; tienen detrás de ellos un mercedes descapotado listo para marcharse... y sólo ellos saben si van a volver o no.

Quizás otro día os hable de ellos con más detalle...

Hasta siempre Nelson, Kike, Silvia y Gonzalo; siempre formaréis parte de esta gran familia.



Llévame lejos de aquí...

Procesando la información... me va a llevar un rato/tiempo...

miércoles, 15 de julio de 2009

Miedo escénico


Acabo de darme cuenta de que mañana a estas horas la temporada ya habrá acabado. Ha sido quizás la temporada de las que he visto en directo que con menos interés he seguido, igual que muchos supongo, pero a pesar de ello, no puedo evitar que este final de temporada sea sin duda, el que más quebraderos de cabeza me está causando.


Porque este puede ser el momento en que TODO se derrumbe y en que finalicen definitivamente mis andaduras por estos mundos (por lo menos en lo que a seguir día a día se refiere, dudo que nunca pueda dejar de analizar recuerdos). No me lo dice el corazón, pero sí mi cabeza, que de alguna forma, siempre ha jugado a ser abogada del diablo en este tema; me lo dice muchos indicios, muchísimos, demasiados... y por más que me cubra los oídos, llegan a ser ensordecedores; me lo dice la gente a la que estoy viendo realmente preocupada y tanto me fastidia tener que verles así; me lo dicen las encuestas de antena3, que en pocos días han dejado de preguntar con quién debía quedarse Sara y recibir, para ellos, el mazazo de que el 70 y pocos porciento de la audiencia prefiriera a Lucas, a preguntar otra cosa indirectamente relacionada y no ofrecer como respuesta ninguna posible combinación en la que apareciera él... quizás para poder decir que "eso" es lo que quería la audiencia y no tener reconocer que lo que em pieza siendo ya de por sí un fiasco, si no se sabe llevar, termina siendo todavía peor.
Supongo que ésta es la entrada en la que escribiréis la mayoría de comentarios mañana por la noche tras el capítulo, porque no me habrá dado tiempo a escribir otra; así que aprovecho para desear que mañana vengáis aquí con el ánimo en lo alto y sin ningún motivo para que no sea así, para desearos suerte a todos, aunque no crea en ella y aunque sea consciente de que igualmente, nos serviría de poco, porque ya está echada. Y sobretodo, aprovecho para decir que aunque no haya tenido tiempo o no haya encontrado la ocasión de hablar de otros temas de la serie, a mi también me va a doler mucho la marcha de todos esos personajes, sea por muerte o por "propia decisión"; porque los Pacos son y somos todos, y salvo contadísimas excepciones que no hace falta que repita, aquí todo el mundo es imprescindible.
A los que se marchan: gracias por todo; a los que se quedan... tranquilos, sabemos que no es culpa vuestra...
Quedaos con esta imagen si la cosa se tuerce y tranquilos, no hace falta que digáis nada si no queréis... a veces las palabras no pueden expresar ni la milésima parte de lo que significa un sentimiento.



Besos y lluvia para todos

lunes, 13 de julio de 2009

Como agua de mayo


En un beso, sabrás todo lo que he callado...


jueves, 9 de julio de 2009

Indicios tardíos


Silvia y Pepa se cogen la mano sobre la mesa de una cantina mejicana; Pepa apaga la pequeña vela que aporta un poco de romanticismo al ambiente de un soplo, y de paso, las servilletas con el nombre del restaurante aparecen en pantalla unos segundos; se ponen de pie, y entre palabras y carantoñas empieza a sonar una de las piezas imprescindibles de la banda sonora de aquel amor; la misma canción que sonaba cuando en ese memorable "Las últimas palabras de Julio Olmedo" Sara le quiso comunicar a Lucas, con una caricia en la nuca, y posterior flash de imáge
nes de su pasado, que estaba dispuesta a volver a pelear por lo suyo. Será casualidad seguramente, pero yo no pude evitar verlo como un posible augurio de que algo bueno se avecinaba.
No fue lo único que me recordó a viejos tiempos, poco después, una somnolienta Sara se levantaba sobresaltada tras haber soñado (es ya imposible negarlo) que Lucas moría. Como un mal augurio, en contraposición, podría haber sido interpretado, pero en vez de eso, yo quise ver ahí la vuelta de una una señal que antaño llegó a ser común, aunque con algunas diferencias; y es que si por un lado cuando Lucas fue arrojado al pantano de carcavilla Sara se levantó sobresaltada o cuando hundió su cabeza, inconsciente, en un charco, Sara acudió en sueños a rescatarle bajo el agua, esta vez... una premonición ha sido la que ha sembrado una inquietud en su cuertpo; y la diferencia está precisamente ahí, en que es algo que todavía no ha sucedido, algo que puede que ella presienta como castigo porque sabe que en toda esta historia hay algo que no encaja, algo que ha hecho mal, algo que puede cambiar y evitar que ese sueño se cumpla, algo que desafortunadamente, está durmiendo a su lado en ese instante. Y me pregunto yo, ¿si esas imágenes fueran a ser realmente las del fin de la temporada, nos las mostrarían en forma de premonición una semana antes? me temo que no.
Puede que sean las ganas de buscar, o las ganas de ver... pero después de tantas semanas de lo mismo, cuando en un chasquido de dedos empiezan a aparecer esos detalles y esas señales que estábamos esperando, es inevitable ilusionarse con lo que se avecina, que al fin y al cabo todavía no sabemos lo que es. Y, retomando un poco la metáfora de los castillos de arena que hace unas semanas escribí, sigo pensando que será imposible arreglar esto del todo, y que no sé si realmente tienen la intención de hacerlo. La cuestión es que Lucas ya está aquí, y con él, no sólo la posibilidad de recuperar su historia con Sara, sino también de recuperar al trío, el ambiente que antaño había en comisaría, y la ternura de la relación con sus compañeros.
No sé cuanto tiempo se va a quedar ni si le va a servir de mucho... por lo pronto parece ser que nos espera un capítulo de acción como los de antes, con los protagonistas y los héroes que debe tener (no cabe duda) con situación de comedia romántica americana incluida, y del final... ya hablaremos...


viernes, 3 de julio de 2009

Viejos amigos


Su apellido tiene 9 letras...
Si fuera un color, sería el rojo...
Si fuera un animal, sería un león... o no, mejor, un rinoceronte...

Le he dedicado poco tiempo últimamente, de hecho, le he dedicado poco tiempo a nada que tenga que ver con esto últimamente... pero es que hay acontecimientos que son difíciles de tratar cuando más que no interesarle a una, le despiertan un sentimiento más que negativo...

Así que mis primeras palabras en dos semanas las voy a dedicar a decir algo que ansiaba con toda el alma:

Bienvenido a casa...


Nosotros no te vamos a sustituir por nadie...